Es la mañana del primero de enero. El mundo amanece lleno de buenos deseos. ¡Si pudiera ser siempre así! Si tan sólo pudiéramos desearnos lo mejor y sonreír cada día del año, ¿sería entonces un mundo mejor o habría la paz, la armonía y el amor que están presentes en todos los deseos expresados?Aún se escucha música en algún lugar, el rumor rezagado de una fiesta. Un carro que se desplaza. Un perro que ladra. Lejos ya será más tarde y habrá gente que emprende la rutina habitual del ser humano...